Síntomas

Los síntomas de la diástasis abdominal más habituales son: dolor lumbar y pélvico, incontinencia urinaria, prolapso de órganos pélvicos a través de la vagina, disminución de fuerza abdominal, empeoramiento del estado físico y pérdida de calidad de vida en general. (ESTUDIO).

Como ya se ha explicado previamente , la presencia de la diástasis de rectos abdominales debilita el complejo musculo aponeurótico de la pared abdominal y el suelo pélvico. Esta debilidad altera el funcionamiento muscular pudiendo causar una variedad de síntomas y molestias a las pacientes que lo sufren. Vamos a explicar al detalle cada uno de los síntomas.

ÍNDICE DE CONTENIDOS

  1. Dolor lumbar y pélvico
  2. Incontinencia
  3. Prolapso de órganos pélvicos
  4. Estado físico y fuerza abdominal
  5. Calidad de vida de las pacientes

1. Dolor lumbar y pélvico

La presencia de dolor lumbar es muy común en gran parte de la población general (imagen 1). Sin embargo, es difícil establecer una única causa. Probablemente se deba a múltiples factores que en combinación producen sobrecarga de la musculatura lumbar y lesiones osteotendinosas de la columna lumbar. Sin embargo, la debilidad abdominal que se observa en la diástasis abdominal es un factor de gran peso en la aparición o empeoramiento del dolor lumbar. Si que existe relación entre el dolor lumbar crónico y la debilidad del músculo transverso del abdomen( ESTUDIO ).

Como hemos visto, la debilidad no solo del músculo transverso sino de toda la pared abdominal, aparece en la diástasis abdominal. Es difícil demostrar como factor individual del dolor lumbar la diástasis abdominal. Sin embargo, algunos autores si han encontrado relación entre la diástasis abdominal y el dolor lumbar y pélvico (ESTUDIO). No sólo la presencia de diástasis está relacionada con el dolor lumbar si no que, su tamaño tiene una relación proporcional con la gravedad del dolor, como se observa en un artículo.

2. Incontinencia

La incontinencia urinaria es frecuente en mujeres tras varios partos. Provoca desde pequeños escapes de orina con esfuerzos abdominales, hasta pérdidas importantes, que afectan a la vida cotidiana y al estado psicológico y emocional de las pacientes. De la misma manera, la diástasis tiene una relación muy fuerte con los partos por lo que, es difícil separar la causa exacta de esta incontinencia. Pero de manera aislada, se ha observado una relación directa entre la reducción del tono muscular (debilidad) de la pared abdominal anterolateral y menor actividad muscular del suelo pélvico (ESTUDIO). Por ello, algunos autores han encontrado que ante la presencia de incontinencia urinaria, existe el doble de pacientes con diástasis de rectos que sin ella (ESTUDIO).

Aunque es mucho más infrecuente y probablemente también mucho menos relatado por las pacientes por pudor, es la incontinencia fecal. Habitualmente se manifiesta como pequeños escapes de gases con o sin manchado de la ropa interior (soiling). Este síntoma tiene un mayor impacto en la vida de las pacientes, que la incontinencia urinaria, ya que es muy limitante para sus actividades diarias. También existen estudios que han encontrado relación entre la incontinencia fecal y la diástasis de músculos rectos siendo 2,56 veces más frecuente la incontinencia fecal si existe diástasis abdominal (ESTUDIO).

3. Prolapso de órganos pélvicos

La debilidad del suelo pélvico asociada a la diástasis puede suponer pérdida de la sujeción de los órganos pélvicos. El suelo pélvico se comporta como un diafragma con un orificio central por el que discurren el canal del parto, la vejiga y uretra y el recto. Si este diafragma se debilita y se dilata, los elementos contenidos dentro pueden desprenderse de su posición y prolapsar.

El prolapso se manifiesta como la salida total o parcial del útero o vejiga a través de la vagina en forma de bulto redondeado. El prolapso rectal sin embargo se manifiesta muchas veces como causa de incontinencia fecal y estreñimiento, irritación anal y sangrados leves y con la aparición de la mucosa del recto a través del ano (Imagen 2). También se ha encontrado relación entre la presencia de prolapso y la diástasis abdominal, en concreto la presencia de diástasis de rectos multiplica por 2,25 la posibilidad de tener prolapso de órganos pélvicos (ESTUDIO).

4. Estado físico y fuerza abdominal

El deterioro de la función muscular abdominal quizás sea el aspecto más estudiado en la comunidad científica. Como se ha comentado previamente, la diástasis abdominal supone una debilidad y una atrofia de los músculos y fascias abdominales. Esto se traduce en menor fuerza en la flexión del tronco (ESTUDIO). También se reduce  la capacidad de mantener un esfuerzo, conocida como fuerza isométrica (ESTUDIO).

5. Calidad de vida de las pacientes

La calidad de vida percibida, puede ser el elemento que altera la diástasis abdominal más difícil de evaluar. Es difícil “puntuar” como afecta la calidad de vida, al ser un parámetro altamente subjetivo. Para este tipo de síntomas se han desarrollado cuestionarios de calidad de vida, que habitualmente el paciente contesta antes de iniciar algún tratamiento y después de este. En estos cuestionarios se exploran varias áreas de la vida, las cuales se han visto empeoradas en las mujeres con diástasis, frente a la población general (ESTUDIO) .

La calidad de vida mejora después de la cirugía

Se valoran aspectos como, la función física, el dolor generalizado, la percepción de vitalidad, la visión del propio estado de salud, la calidad de las relaciones sociales, el estado emocional y la salud mental. Como se puede deducir, se trata de un conjunto muy heterogéneo de síntomas. Sin embargo existen estudios que demuestran que la calidad de vida mejora después de la cirugía e incluso , las pacientes tratadas tiene mejores índices de calidad de vida que las mujeres de la población general ( ESTUDIO).

Se ha hecho una revisión de todas las alteraciones que pueden ir ligadas a la diástasis abdominal. No necesariamente se darán todas en un mismo paciente, pero si la mayoría con diferentes grados de severidad. Se trata de una situación muy frustrante para muchas pacientes, puesto que, como se ha comentado tiene alto impacto en la calidad de vida y las relaciones de las pacientes. Pero existe gran margen de mejoría sobre todo para las mayoría de las mujeres que sufren la diástasis abdominal pero desconocen como afecta a su día a día. El tratamiento combinado con prehabilitación, cirugía y finalmente rehabilitación ha demostrado corregir o mejorar la mayoría de las alteraciones que causa la diástasis de rectos (imagen 3) (ESTUDIO).

 

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